
El objetivo de las novelas es fomentar el diálogo entre hombres y mujeres en temas tan delicados y difíciles de abordar como son las relaciones íntimas, fusionando los géneros romántico y erótico, para que tanto hombres como mujeres puedan leer el mismo tipo de literatura y disponer de la misma información.
Porque si los hombres continúan leyendo relatos eróticos y las mujeres novelas románticas, difícilmente podremos crear un lenguaje común que nos permita llegar a entendernos, dejando de lado los relatos fantasiosos y las imágenes poco realistas que lo único que consiguen es crear falsas expectativas y fomentar la insatisfacción.